El resurgimiento de la Compasión

selfhug3Estadísticas internacionales indican que entre un 10-30% de los conflictos entre los seres humanos están relacionado con el tono de voz que utilizamos.

A su vez, si observamos otros conflictos que frecuentemente suceden, hemos podido identificar en denominador común, y es que las personas son expertos en crear expectativas, presunciones y falsas premisas sin ningún tipo de fundamento.

En cada una de estas acciones, aunque estén basadas en pura especulación, las mismas son propiciadas o nacen de una experiencias válidas que cada uno ha tenido. Ya sean de las adoctrinaciones a lo que hemos sido expuestos y a su vez principalmente a la cantidad de días que llevamos en esta existencia.

Estos son factores son determinantes, ya que la exposición o la sobre exposición a uno o a todos a la vez, determinarán la contaminación a la que estará expuesto un ser humano en.

Esta contaminación es una que se ha solapado en la conciencia colectiva y se ha escondido hábilmente en todo lo que hacemos diariamente. De hecho es uno de los factores más determinantes cuando nos expresamos, sentimos o tomamos decisiones que son basadas en la compasión.

Si, en compasión. Es una palabra poco utilizada, y mucho menos una en la que ampliamente la entendemos o aspiramos a saber de ella. Es una de las últimas palabras que salen a relucir en momento de conflictos y mucho menos en nuestro diario vivir.

compassionEs una de las últimas opciones que nos planteamos en nuestro en el proceso de tomar decisiones, y solo sale a relucir en momentos en un momento de desasosiego o en situaciones difíciles que se nos presentan.

Arnold Joseph Toynbee, profesor de la Universidad Internacional de Londres y autor decía que “la compasión es el deseo que mueve al individuo libre para ampliar su ámbito de la libre preocupación para abarcar el conjunto de la libre universal”.

En la búsqueda del verdadero significado de la palabra compasión, encontramos que el diccionario la define como: un sentimiento de conmiseración, pena o lástima hacia quienes sufren penas, calamidades o desgracias.

En Wikipedia indica que “la palabra nace del latín cumpassio, que significa calco semántico o traducción del vocablo griego συμπάθεια (sympathia), palabra compuesta de συν πάσχω + = συμπάσχω, literalmente «sufrir juntos», «tratar con emociones …», simpatía) es un sentimiento humano que se manifiesta a partir y comprendiendo el sufrimiento de otro ser”.

Por su parte en ese mismo enlace indica que es “más intensa que la empatía, la compasión es la percepción y comprensión del sufrimiento del otro, y el deseo de aliviar, reducir o eliminar por completo tal sufrimiento”.

Quien-hace-de-la-compasion-parte-esencial-de-su-vida-1Si pudiéramos sacar la palabra del contexto de la gramática y lo lleváramos a un contexto diferente, por ejemplo como en el Budismo. Por su parte, ellos entienden que la compasión es un acto que debe de estar dentro del sentimiento espiritual de cada uno. Que todo debe de ser visto con cuidado y piedad, es como estar en una solidaridad infinita con el prójimo que no tiene algún tipo de pobreza.

Otros, lo utilizan como una expresión de misericordia, algo parecido a la empatía, aunque con un contexto diferente, otros lo ven como una forma de compartir la lástima o desgracia de otros y la cual los lleva a una generosidad desprendida.

De hecho Madre Teresa de Calcuta decía que “preferiría cometer errores con gentileza y compasión antes que obrar milagros con descortesía y dureza”.

maria-teresa-calcuttaHoy día más que nunca hemos llegado a un punto que la compasión ya no es un lujo, un acto selectivo o simplemente una manera de sentirse atraído a la misericordia de la pena.

La compasión va más allá de esos significados que se ven bonitos puestos en los textos de la historia, pero que en la práctica no se pueden traducir en acciones concretas que nos eleven a ser mejores seres humanos.

Entendemos que ya es hora de que comencemos a ver este término como una forma sencilla, diversa y ágil de conectarnos con nuestro entorno inmediato. Es hora de que comencemos a ver este acto o como preferimos nosotros identificarlo, como una decisión humanística.

Que tal si para llegar a ella comenzamos con una introspección individual que comience con cuestionarnos, si estamos siendo compasivos con nosotros mismos en nuestro diario vivir.

Que tal si comenzamos a observar sin juicio, acto difícil de realizar consistentemente, el como nos hablamos cuando no hay nadie alrededor, específicamente en esos momentos en donde la mente esta sola con uno mismo.

Que tal si vemos como eso se está reflejando diariamente en las decisiones que estamos tomando.

En esa misma línea, pregúntense sinceramente, si no podemos ser compasivos con nosotros mismos, ¿cómo podemos ser compasivos con los demás?.

Que tal si nos hemos convertido en expertos en tergiversar las situaciones para evitar ser compasivos con los demás, ya que eso significaría el tener que ser compasivos con nosotros mismos.

Que tal si hacemos un detente y nos preguntamos “quién necesita piedad, sino aquellos que no tienen compasión de nadie” como nos decía Albert Camus.

El Dalai Lama dice que “el problema humano básico es la falta de compasión. Mientras este problema subsista, subsistirán los demás problemas. Si se resuelve, podemos esperar días más felices”.

Que tal si comenzamos a ver la piedad en nosotros mismo de una vez y por todas, para así poder comenzar a resolver los problemas y ser más felices.