La llegada de una Carta

Hoy día el escribir una carta utilizando el tradicional papel y bolígrafo, es considerado utensilios de los tiempos de los dinosaurios.

El simple hecho de ir al correo ya por si es un estresor, ya que lo único que llega son facturas, cartas de cobro o las famosas solicitudes de tarjetas de crédito que están pre-aprobadas.

El sentido inigualable que conllevaba el recibir una carta se ha distorsionado y en algunos casos ni existe ya.

Ese misterio genuino que escondía el “sobre mágico” el cual guardaba un secreto, unas palabras, frases, experiencias o noticias, ha desaparecido por completo.

En tiempos de gloria, este instrumento fue una pieza trascendental en la gran mayoría de la historia de la humanidad. Hoy día la correspondencia de un ser querido, de una felicitación o de un simple gesto de expresión de amor, llega en solo segundos. Ese arte milenario el cual fue utilizado en las oficinas de príncipes, dictadores, aristocráticos, periodistas, doctores y escritores, esta guardado en el baúl del olvido.

Durante la época de la Generación X –la cual todavía no había sido contaminada con todas estas formas de “expresarse” o como diría una gran amiga “esconderse”- se utilizaba este arte de miles de maneras. Estaban aquellos que se inspiraban a altas horas de la noche y escribían interminables situaciones que le habían sucedido en esos días, para enviarlo al otro día a sus amigos que vivían al otro lado de un estado.

Por su parte, estaban aquellos románticos empedernidos que después de haber hablado por horas con el amor de su vida, se inspiraban y escribían poemas, llenos de sentimientos que jamás hubiesen encontrado cabida en sus labios.

Esta expresión genuina expresado por medio de una carta, trascendía barreras, ya que expresaba situaciones particulares, conectaba a seres amados, daba noticias no esperabas y hasta las que no querían ser recibida.

Las palabras de agradecimiento por alguna acción en beneficio de otra persona, simples oraciones describiendo viajes fuera de la líneas geopolíticas acostumbradas, nuevas aventuras, chismes, en fin, cualquier cosas que estaba pasando en un momento determinado, era lo que el cartero traía diariamente a los buzones.

Las letras puestas en cualquier idioma, componían palabras que expresadas a través del cuerpo y utilizando un instrumento que contiene tinta, plasmaba para la eternidad una fotografía casi exacta de un momento especial.

La combinación de las letras del alfabético, con el nacimiento de un pensamiento, filtrado por los sentimientos y expresado en papel, componía una energía única, que no se obtiene en la interrupción de los aparatos electrónicos.

El recibir una carta, la misma no conlleva ninguna expectativa, solo añade un escenario diferente al cotidiano del siglo 21.

La simple acción de recibir la hace infalible, ya que lo que se estará entregando, alimentará el corazón con un contenido único que nació del alma y creará una huella en la historia de la humanidad.

2 thoughts on “La llegada de una Carta

  1. Annie

    Saludos Waldemar
    Esta nota me hace reflexionar en que recibimos las mismas noticias y tambien porque no poemas inspirados desde el alma y sabes es tan rapido, en un segundo, que la magia se disminuye. Y es esa velocidad en la cual estamos sumergidos que nos olvidamos de nuestra esencia de nuestro ser.
    Gracias por compartir esa nota.

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