¿Cuándo fue la última vez que te sentiste estancado?

En las pasadas semanas entre las conversaciones que hemos sostenido con amistades, conocidos y familiares, nos hemos topado con un sentimiento colectivo que estamos un poco perdidos en nuestras vidas, que nuestro norte no está claro y que desconocemos hacía donde la “vida” los está llevando.

Esto no es nada nuevo, ya que ha sido parte de nuestro crecimiento espiritual –el confrontar estos asuntos– desde que el primer ser humano vino a vivir a esta existencia.

Lo que si es interesante es como hemos evolucionado y ver hoy esto como una gran oportunidad de crecimiento que nos está brindando la vida.

Regularmente cuando estos asuntos surgen en nuestras vidas y en específico un tema en particular, en un periodo determinado –es un fenómeno que sucede a menudo- es una posible señal de que hay una lección de vida que nos quieren enseñar y no la estamos viendo.

Tal vez la vida solo nos quiere dar un simple recordatorio de algo que aprendimos hace unos años atrás o podría ser, que estemos creciendo y estamos entrando en una nueva etapa de nuestras vidas y por ende en un nuevo nivel de conciencia.

No importa cuál es la razón, lo que sí está claro es que la vida como la conocemos está a punto de tomar un nuevo giro y que nos están advirtiendo –con señales claras- de que nos debemos de preparar para el nuevo rumbo que estamos a punto de embarcar.

Cualquiera que sea el nuevo escenario –o el viejo- que nos están haciendo recordar, hay unos sentimientos que acompañan estas transiciones de vida.

Entre ellos esta, el darle importancia a cosas que no tienen relevancia; sentirnos que los proyectos están estancados o que no se están dando tan rápido como quisiéramos; sentirse con una pesadez para hacer las cosas que están pendientes; que todo el esfuerzo del mundo no está teniendo resultados esperados; que el tiempo pasa y no estamos en donde entendíamos y esperábamos que íbamos a estar; que te nos hemos dado cuenta de que lo que queríamos de verdad, se está alejando sin razón alguna.

Vamos a tener esto bien claro, el sentir todo esto u otras cosas parecidas, no están ni bien, ni mal, es simplemente un mapa que nos está indicando en donde estamos en ese preciso momento de nuestras vidas.

Ese mapa es uno muy importante, el cual deberíamos de observarlo detenidamente, ya que contiene respuestas muy valiosas para nuestro crecimiento interno y como seres de luz que somos.

Primero, que tal si reconociéramos que todos tenemos la habilidad de poder observar con objetividad en donde estamos, en otras palabras, dejar en la puerta de la entrada de nuestra alma, el sentimiento de juicio.

Segundo, que tal si vemos estos sentimientos como un barómetro de lo que está pasando a nuestro alrededor, como por ejemplo: ¿Qué es lo que estamos pensando? ¿Con quién nos estamos juntando que tiene una mala vibra? ¿En qué estoy poniendo mis energías?.

Tercero, –este ha sido una receta del éxito de muchas personas- que tal si nos enfocamos en lo que tenemos. Sí, que tal si hacemos un listado de todas las cosas buenas que tenemos a nuestro alrededor hoy.

Qué tal si utilizamos algo que hace tiempo no hacemos y tomamos un papel y un lápiz y hacemos una lista rápida de todas las cosas que tenemos hoy como por ejemplo: que estamos vivos, que tenemos salud, que tenemos un techo en donde estamos viviendo, que tenemos trabajo, en fin todo aquellos que tenemos en ese momento que por una cosa u otra no le damos la importancia que realmente tienen.

Esto nos hará hacer un “shift” inmediato o mejor dicho un cambio drástico, en donde la energía que está siendo dirigida al estancamiento, se moverá a un estado de conciencia más positivo y lleno de posibilidades.

A su vez, traerá de nuevo el movimiento a nuestro favor y esto tendrá un efecto dominó en nuestras vidas, en donde las cosas se verán que se están moviéndose nuevamente ante nuestra percepción.

También hemos encontrado que otras maneras para distraer la mente y hacer un“shift” más rápido, pudiera ser: hacer ejercicio, hablar con un extraño en el supermercado, escribir lo que uno está sintiendo, leer un libro, cantar la canción preferida de uno, en fin, hacer algo diferente a la rutina diaria.

El “secreto” es simple, es poner la mente a hacer algo diferente. El hacer algo diferente, es cuando se empieza a cambiar la energía, y aquello que creíamos que no se estaba moviéndose, mágicamente empieza a caminar de nuevo y a encarrilarse en el tren del buen vivir.

 

4 thoughts on “¿Cuándo fue la última vez que te sentiste estancado?

  1. Margie

    De vez en cuando tenemos que sentirnos asi para valorar lo que tenemos y poner los pies en la Tierra. Tambien nos ayuda a reenfocarnos para tomar el camino correcto si por alguna situacion nos desviamos.

  2. Tackleberry

    Ciertamente la ultima vez que me sentí estancado fué por mirar solamente hacia abajo, hacia el camino en ese momento. El problema no fue ese, sino el quedarme mucho tiempo mirando abajo sin haber mirado atrás primero (ver todo lo logrado) para entonces mirar al frente y seguir con mayor energia. Y, muy ciertamente, habia que poner la mente en otras cosas como la familia y las amistades. Lograrlo no sirve de nada si se logra solo…..

  3. Excelente reflexión, la pregunta de entrada te lleva a pensar en qué etapa estás en la vida y si en efecto estás estancado(a). Creo que estoy clara en qué etapa estoy en el proceso de lograr mis metas y quizás de momento me he sentido estancada en algún aspecto, pero palabras como estas nos ayudan a motivarnos y seguir adelante.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s