Cruzando la Meta Final

Su nombre es Jim Tracy, tiene 60 años y hace unos 17 años que ha sido el entrenador del equipo de campo traviesa femenina de una escuela superior en San Francisco. Este “maestro” ha tenido la oportunidad de guiar a 7 diferentes equipos femeninos a ser el mejor del estado de California, el cual lo han convertido en uno de los mejores entrenadores de ese deporte en los Estados Unidos.

Pero la historia de hoy no está basada en el, aunque si es importante que lo mencionemos ya que fue la inspiración de esta historia que sucedió hace unos meses atrás. Este entrenador corría unas 10 millas diarias por espacio de toda su vida adulta –corrió miles de millas- hasta que hace unos años atrás fue diagnosticado con una rara enfermedad llamada Amyotrophic Lateral Sclerosis [Lou Gehrig’s Disease], una condición degenerativa de los músculos, que al día de hoy no hay una cura.

Al comenzar este año escolar y en contra de su voluntad, los directores de la escuela le notificaron al equipo que su entrenador tenía Lou Gehrig’s Disease y que este podría ser su último año. Esta inesperada noticia devastó a cada una de las integrantes y no fue hasta ese preciso momento que en la inmensa mayoría de ellas se dieron cuenta la importancia y el impacto que esta persona había tenido en sus vidas.

La capitana del equipo días más tarde reunió días al grupo de jovencitas y les preguntó que como podríamos agradecerle todo el apoyo incondicional que su coach les había dado y unánimente estuvieron de acuerdo que la única manera era ganando otro campeonato estatal, dándole así la satisfacción de ganar su octavo campeonato, rompiendo el record estatal.

Estas 7 determinadas jovencitas estuvieron durante un semestre completo compitiendo y ganando hasta llegar a la gran final estatal en donde lo que único las separaba del preciado trofeo que querían regalarle a su “padre” deportivo cruzar la meta final.

Ese día increíblemente cada una de estas jovencitas superó por mucho sus marcas personales. Un detalle interesante de esta carrera es que para ganar la misma es trascendental que mínimo 5 competidoras terminen y la suma de su puntaje es lo que determina en qué posición quedan. La ciudad de Fresno fue el escenario perfecto para esta competencia en donde las jovencitas iban a darle como agradecimiento a esa persona tan especial para ellas, lo único que podían, el campeonato estatal.

Las circunstancias se dieron como sacadas de un libreto, su capitana estaba en segundo lugar faltando unas 2.1 millas para cruzar la meta final y la cual le daría una gran ventaja para obtener el campeonato. Ella que había podido capitanear a este grupo de grandes jovencitas durante todo un semestre para cumplir con la meta de ganar el campeonato estatal, comenzó a sentir que su respiración cambio repentinamente.

En cuestión de segundos sus piernas empezaron a fallarle, redujo su velocidad, las palpitaciones de su corazón empezaron a subir, estaba deshidratada y desorientada. Al mismo tiempo que todo esto le estaba sucediendo sus competidoras que estaban detrás de ella, le empezaron a pasar por el lado.

Esta devastadora escena estaba ocurriendo ante los ojos atónitos de cientos de personas que estaban allí apoyándolas ese día. Faltando solo unos cuantos segundos para llegar a la meta final, se desplomó faltando solo unos 10 pies para concluir con la carrera. La seriedad de esta caída no era que ella iba a ser descalificada, sino que su equipo contaba con que ella llegara, para poder tener una mejor posición para así poder darle el regalo a su entrenador.

Al caer por primera vez en su corta carrera, se le acercó un árbitro y le indicó que solo le quedaban unos 10 pies para terminar, que si él la ayudaba seria descalificada y que podía terminar la carrera ya sea parándose y caminando o gateando. Impresionantemente esta jovencita sacó fuerzas de donde no la tenía e impulsada por sus manos y piernas cruzó la meta final gateando.

Esta guerrera de la posición número 2 que estaba antes de colapsar, terminó en la posición número 37 y fue la quinta clasificadora de su equipo, exactamente lo que ellas necesitaban para ganar la carrera.

Al llegar, los paramédicos la estaban esperando y fue asistida de inmediato. Al estabilizarla y una hora después al ella recobrar su conciencia lo primero que vio fue que estaba rodeada de cada una de sus compañeras en la ambulancia, las cuales gracias a que ese día dieron su máximo ganaron el campeonato estatal.

Ese día fue uno muy especial para ellas, ya que el corazón, la entereza, la valentía, el coraje, el amor prevalecieron sobre todas las adversidades que se le presentaron a cada una de estas jovencitas y no solo se convirtieron en héroes ante los ojos de su entrenador y sino de una comunidad que después se enteraron por un reportaje que hizo la cadena de deportes ESPN.

Este es un vivo ejemplo de la mujer del siglo 21, determinadas, valientes y enfocadas en lo que desean y guiadas por un sentimiento común de comunidad. ¡En hora buena!

* Las fotos tienen derechos reservados de ESPN

One thought on “Cruzando la Meta Final

  1. Norma

    Definitivamente la mujer del siglo 21 es una de compromiso y de lucha. Muchas se han destacado por su lucha y firmes convicciones, otras han convertido una experiencia dolorosa en algo positivo.

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