El otro lado de la moneda

Un cura le dijo a una viuda al finalizar los actos fúnebres que “Dios no le da una carga a nadie que no la pueda cargar”, ella vestida de negro de punta a punta, gafas oscuras de marca y lágrimas bajándole por ambas mejillas pausó en su andar y con voz firme le dijo “pues maldita sea mi fortaleza, para que la quiero, si mi esposo no está vivo. Para que quiero esto, si el hombre que amo está muerto”.

Sus palabras fueron precisas, con un dolor que no podré comprender jamás, su tono de voz contundente –que retumbó las paredes del alma de todo aquel que estaba cerca a ella– y su angustia era evidentemente desgarradora.

En quien en vida fuese su esposo, era una persona 100% saludable, de 35 años de edad, atleta toda su vida, sin vicios, vegetariano y sobre todo un hombre que lo amaba todo aquel que tenía algún contacto con él.

Este que estaba lleno de energía y de vida en menos 315 días sucumbió ante una de las peores epidemias que la humanidad ha vivido en las pasadas décadas; el cáncer.

Tan solo en mi círculo inmediato de amistades tan reciente como el día de ayer una amiga estaba compartiendo cómo después de años de haber sido una protagonista de largas y arduas batallas las cuales había ganado, minutos antes le habían notificando que células que hace un año no estaban resucitaron como ladrones en la noche.

A su vez, un vecino con el cual compartía cientos de horas y a menos de dos años de su jubilación – la cual cada día sabia las horas, minutos y días que le quedaban para ese gran evento- la epidemia tocó a su puerta y a pesar de estar en los mejores hospitales de Norte América y ser privilegiado de estar en tratamientos de avanzada, pereció en menos de un año.

Por otro lado debo señalar el otro lado de la moneda, en donde he sido protagonista de cómo seres extraordinarios han vencido de una forma “milagrosa” esa batalla, que ni sus médicos, familiares y allegados tienen una explicación lógica y/o científica de lo que a duras penas es un ejemplo que esta enfermedad no está ganando.

Otro vivo ejemplo es el segundo de mis hermanos que no tan solo es un “milagro” de esta primera epidemia, sino que lleva alojando por espacio de 17 años en una parte ínfima de su cuerpo células de la misma calaña la cual atacan la inmunodeficiencia del cuerpo.

Al día de hoy, está vivito y coleando, luchando por los derechos de aquellos que no tienen voz en la comunidad LBGTT y caminando las calles del mundo sonriéndole a la vida.

Al escribir esta columna mi intención no es condenar los sentimientos reales de una viuda o aplaudir el otro lado de la moneda en donde saltan y brincan de la alegría por “vencer”.

Mi finalidad es que nos detengamos del ajetreo diario y nos demos cuenta de la importancia de nuestra espiritualidad –no la religión, ya que hay una gran diferencia del cielo a la tierra–.

Ese es un componente tan esencial para vivir, el cual nos extiende la mano en momentos de vulnerabilidad y nos aplaude en circunstancias de regocijo.

Te invito a que te preguntes ¿Cómo expresas diariamente tu espiritualidad? ¿Cuáles son esas cosas en tu vida que te llevan a sentir eso? ¿Qué estás haciendo hoy para fortalecer ese elemento trascendental en la vida de un ser humano para hacer camino al andar?

Hoy te exhorto a que camines hacia una introspección en tu alma y hagas una búsqueda minuciosa de este elemento tan esencial como el oxígeno.

Cuando lo encuentres te garantizo que tu vida tendrá un giro de 360 grados y tu andar será uno liviano y reconfortante.

4 thoughts on “El otro lado de la moneda

  1. Carmen Caballer

    Esas son preguntas que a diario me hago, aunque aun no consigo las respuestas ni se dónde buscarlas. Pero definitivamente sucesos como los que narras me tocan de alguna forma casi todos los dias y me hacen cuestionarme muchas cosas sobre mi, sobre el sentido de los sucesos en la vida y no se si me acercan o me alejan de mi espiritualidad. Porque a veces prefiero ignorar la tormenta que causan en mi mente al no encontrar salida, ya que intentar entender me confunde más. Siempre me he considerado una persona muy profunda, con mucha espiritualidad, y me encanta hablar de eso. Porque a veces escuchando lo que otras personas han aprendido en su camino sobre su espiritualidad me ayuda a decifrar los misterios de la mía. Desafortundadamente uno no encuentra todos los días gente dispuesta a hablar de su espiritualidad, no sé por qué. Quizá le temen al tema, o no saben como hacerlo. O con el ajetreo diario no se encuentra uno la inspiración para llegar a ese tema. En los eventos sociales nadie discute el asunto, sólo hablan de los temas vanales del momento. O simplemente el tema se corrompe cuando quieren integrar las creencias religiosas. Espero en algun momento encontrar como encauzar mi torrente espiritual para poder fortalecerlo y llenar ese espacio de mi vida, que en este momento siento tan vacio.

  2. Norma

    La “espiritualidad” se considera como el uso que hace cada individuo al conjunto de pensamientos, conceptos, ideas, ritos y actitudes a través de las cuales se materializa una sociedad.

    Por lo tanto pienso que la espiritualidad es una concepción muy personal…Eso no te lo impone necesariamente una religión! Todos tenemos ese sol en nuestro interior, aunque no podamos ver su luz, aunque lo tengamos apagado. Está dentro, esperando a ser descubierto mientras nosotros muchas veces andamos distraídos en la búsqueda y en la experiencia del mundo exterior, ese mundo que en ocasiones pensamos que en sus caminos nos echa por tierra, arrastrándonos y torturándonos, y en ese proceso recogiendo cansancio y desorientación.
    Que sencillo seria recordar que lo más importante de todo es que…….. ¡Estamos vivos! y estar vivo es un regalo…….
    No es fácil si padeces de una enfermedad crónica o si tienes una persona querida con esta enfermedad la cual posiblemente te puede no sólo afectar físicamente, sino también emocional, social y a veces, incluso, económicamente. A mi personalmente hacen unos cuantos años me lo diagnosticaron a tiempo. Además varios de mis seres queridos han pasado por la experiencia del cáncer, unos con éxito en la batalla y otros sin éxito como mi Papa que perdió la batalla contra este mal. Aceptar y adaptarse a la realidad de padecer una enfermedad crónica requiere tiempo, pero las personas que están dispuestos a aprender cosas sobre su enfermedad, a buscar y aceptar el apoyo de los demás y a participar activamente en el cuidado de su salud generalmente superan con éxito el proceso de afrontamiento. Lo mas importante es eligir libremente la forma de medicina que cree adecuada para la enfermedad, no descartar nada…. y acordarse que muchas personas sanaron de forma “milagrosa”, creo que gran parte de la sanación de una enfermedad depende de nuestra mente, ella “decide si sanamos o no”.

    Al reflexionar de todo esto creo firmemente que en la vida deberíamos hacer una “oración constante de Acción de Gracias”. No sólo un día del año, sino cada día del año tenemos que agradecer el maravilloso regalo que hemos recibido. A través de la gratitud desapareceremos el egoísmo, pues la gratitud es amor puro. Cuando estamos agradecidos toda la energía de nuestro cuerpo emocional está, no solamente en armonía, sino un una constante manifestación y celebración de luz en nuestro interior. Todo esto se conecta con Tu interior y se expresa diariamente en tu sentir, tranquilidad y espiritualidad además de rendirle tributo a mi dios. Hoy en día trato de fortalecerlo tratando de tener una base de bienestar que incluya la alegría y la plenitud, la energía y la paz.

  3. Carmen Caballer

    Yo de alguna forma siento que tengo una conexion espiritual con todos los seres que me rodean, aunque los demás no lo perciban así, y a traves de mi vida siempre he sentido que mi interacción diaria con todos ellos, sean amigos, familiares o desconocidos fortalece mi plano espiritual, sobre todo si son experiencias enriquecedoras. Que considero una experiencia enriquecedora? Todo lo que yo haga que de alguna forma toque o transforme a cualquier grado la vida de otro positivamente. Incluso si sólo se trata de mi compañía. También cuando durante mi interacción yo logro obtener algo que me haga sentir feliz, ya sea conocimiento, cambio de perspectiva, o ampliar mi percepcion de la vida. De la misma manera de vez en cuando sucede también que lo que obtengo de mi interacción con otros no resulta ser tan positivo. Como cuando me hace cuestionar la lógica y sentido de los sucesos del dia a dia. Como el por qué tienen que sufrir tanto personas que a mi juicio no lo merecen. Siempre trato de buscar el lado positivo de todo. Pero hay sucesos para los cuales no logro verlo. Entonces es cuando se me distorsionan las ideas en mi plano espiritual y me siento tan frágil.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s