¿Hasta cuando seguiremos siendo parte del problema?

violentoA quienes nos apasiona el deporte, hemos sido testigo de algo inaudito, inconcebible y asqueroso. La repetición de un video en donde un supuesto “hombre” le da una bofetada tan intensa a su futura esposa en un elevador, que por poco la mata.

De acuerdo a un estudio publicado en el 2013 por la Organización Mundial de la Salud “un tercio de las mujeres en el mundo han experimentado algún tipo de violencia física o sexual por parte de sus parejas”.

Por otro lado, esto solo confirma otro estudio publicado en una de las revistas científicas más importantes, en donde indicó que “el 32% de las mujeres en los Estados Unidos desde la temprana edad de 15 años han sido parte de este mal”, que desgraciadamente ha trascendido el tiempo, nuestra tolerancia y nuestra razón.

Hemos visto como los medios de comunicación han cubierto esto, sensacionalizándolo con muchas entrevistas de expertos, abogados, personas que manejan crisis, entre otros, que lo que ha hecho es hablar de todo lo que no deberían de estar hablando.

En cada una de esos reportajes, nadie, pero entiéndase nadie, ha hablado de cómo prevenir este mal que ha estado presente desde los inicio de la sociedad.

No hemos visto en las recientes noticias que han cubierto el incidente de este jugador de la NFL, ni una sola persona o medio explicando que hacer en caso de que una persona esté en esa situación tan deplorable y tan asqueante.

Nadie ha brindado teléfonos, páginas de internet o un lugar a donde los familiares y/o amistades pueden llamar, recibir información de cómo apoyar a esas víctimas, en este proceso sicológico tan deplorable.

No nos debe de importar cuanto dinero tiene la NLF, NBA, FIFA, FIBA o cualquiera de esas entidades que ponen la dignidad humana y sobre todo la de la mujer por encima del “dios” dinero.

Ya es hora que nos vayamos todos a las trincheras de nuestra computadora o celular y nos convirtamos en portavoces de las soluciones y no dejemos que los medios sigan manipulando los intereses creados que existen con el deporte.

Ya es hora de que no nos importe cuan famoso seas, cuanto dinero tengas, hayas nacido en cuna de oro, tengas los contactos que tengas, hay que erradicar este mal. Necesitamos dejar de ser como cómo los monos (ciego, callado y sordos) ante lo que es el pan nuestro de cada día.

Necesitamos despertar y ver que el no hacer nada, el no actuar, es una decisión y significa que eres, aunque nos lo veas, parte del problema.

Si, ya es hora de que alcemos nuestra voz, desde nuestra trinchera internauta en contra de la violencia rampante hacia cualquier pareja, que sigue en crecimiento no solo en los Estados Unidos, sino en el mundo entero.

¿Cuáles son algunas de las sugerencias que nos dan los expertos?

120820204715-1Primero, estar ahí para la persona, ya que no se sabe cuando pueda tomar la decisión de parar ese abuso. Entender que el impacto sicológico la hará tomar decisiones irracionales para uno, pero racionales para ellas(os).

Que la paciencia, el arte de la paz, y la consistencia será nuestra mejor arma, ya que el amor incondicional que le podamos brindar “sin juzgar”, ayudará a que la víctima entienda que está en un proceso que no le conviene.

Por último, no se quede callado. Es una responsabilidad de todos el erradicar este mal, de los medios de comunicación darnos las posibles soluciones, de los expertos en alzar su voz y ser más visibles en estos momentos y nosotros mismo utilizar los recursos que tengamos para denunciar o ayudar a quien lo necesita.

Concluimos con algo que nos impactó y fue lo que la periodista Hannah Storm de ESPN dijo como un editorial de ella, no de la cadena quien la contrata. Ella indicó “mi hija me preguntó esta mañana en el desayuno como era posible que el jugador Ray Rice no estaba preso, cuando otras personas que ella ha visto en la televisión van presos por ese acto”.

hannah stormx-large (1)Ella compungida y con los ojos llorosos indicó que tuvo que decirle a su hija que “el mundo en donde vivimos tiene una doble vara y que desgraciadamente todavía nos queda mucho que recorrer”.

No seamos parte del silencio que perpetua esta conducta, seamos parte de la solución.

No permitamos que el relajo del sexismo se perpetúe en nuestras relaciones.

No permitamos que nadie le hable despectivamente a una mujer u otro ser humano, y sobre todo, si sabemos de alguien que esta pasando por un momento difícil, sirvamos de apoyo y no nos acobardemos por lo que deberíamos de hacer, versus el que dirán.