El País de las maravillas y los Racistas

aahd064_8x10rev-dr-martin-luther-king-jr-postersHan pasado casi 60 años desde el famoso discurso, en las escalinatas de la Plaza en Washington, en donde el Rev. Martin Luther King, Jr. indicó que el aspiraba a que en algún momento en la historia, todos fuéramos iguales, que el color de la piel no fuera un impedimento o una excusa para ser discriminado y que en vez de tolerar, pudiéramos tener una sociedad inclusiva.

Estamos en el siglo 21 y aún ese discurso es tan relevante como hace seis décadas atrás. Esto es lo que ha ejemplificado en los pasado días la ciudad de Furgenson ubicada en el estado de Missouri. Este es el escenario perfecto de que hasta en el país más poderoso del mundo, aún no es inclusivo.

expert15n-3-webA su vez, esto lo reafirman las principales ciudades cosmopolitas como los son Nueva York, Los Ángeles, Atlanta, Illinois, San Francisco, entre otras. Cada una y orgánicamente se convirtieron en frentes comunes en contra de una alegada injusticia y en contra de un supuesto y alegadamente racismo, el cual sin duda sigue arraigado en la sociedad estadounidense.

Todo esto es surreal, ya que a solo dos años en que el primer Presidente de raza negra es reelecto al puesto más “poderoso” del mundo, este concepto sigue aun latente.

ObamaImmigrationA su vez, es increíble que en el momento en que ese mismo Presidente está en el proceso de “vender” una orden ejecutiva para brindar una nueva oportunidad a millones de personas honestas, trabajadoras.

Estos aun viven con la esperanza de tener un mejor mañana para ellos y los suyos y que les brinde un abanico de oportunidades, algo que será difícil de lograr mientras la epidemia del racismo siga latente en la sociedad, la cual los juzga por solo soñar.

Si, en ese mismo terruño por el cual algunos caminan días largos, se montan en yolas (pequeñas embarcaciones) para venir a vivir el “sueño americano” como se le conoce, es aun también tierra fértil para uno de los males mas abominables que aún existe en el siglo 21, la exclusión sistemática.

Es en esa misma tierra en donde ellos ven un mundo de posibilidades, la misma que por tan simplemente tener un color de piel mas oscuro, son discriminados, humillados y hasta detenidos selectivamente por el simple hecho de ser verse diferente, a esos que dicen ser los dueños de la finca.

Son esos mismos, los que entienden que en donde viven es una finca privada, y que pueden utilizar el supuesto “poder” que les ha transferido por el simple hecho de tener un uniforme o un puesto político para ser opresivos y selectivos.

STLOUIS-web1-articleLargeSe arraigan a una realidad falsa, la cual no tiene fundamento alguno, de que todo aquel que no sea de su “raza” es un inmigrante, un forastero, un extraño, cuando sus ancestros vinieron de tierras lejanas huyéndole a esa misma forma de pensar.

Solo tenemos que ir a la historia para recordarles que esa tierra que los vio nacer, nunca les ha pertenecido. Que el espejismo dual que los ha llevado a esa crisis psicológica, es simplemente una ilusión de su imaginación y que de seguir en ese estado mental, terminarán internados en psiquiatría.

Se olvidan que eso que llaman su “hogar”, cientos de años atrás eran los hogares de un grupo de personas que lamentablemente se les arrebató de una forma vil e inhumana sus valles y montañas, los cuales veneraban y les servían de alojo a sus sueños.

Es curioso como los políticos actuales alimentan inhumanamente los egos de los demás, simplemente con el único propósito de adquirir un “poder” falso, el cual cuando lo “tienen”, los corrompe, les destruye el alma y los lleva al valle de la amargura.

Es impresionante, como en el marco histórico en donde vivimos, en donde estamos siendo vigilados “silenciosamente” por aquellos que utilizan la “excusa” por la “seguridad nacional”, en donde hay personas que se les implantan brazos enteros para que recuperen la funcionalidad de tocar de nuevo, en donde niños por medio de la ciencia adquieren el sentido de escuchar, no hemos podido encontrar la cura para el racismo.

Que con todo esto que hemos avanzado como sociedad en la pasada década, aun sigue latente uno de los males más horribles, el cual en su peor expresión los puede a llevar a cometer genocidio.

alice-in-wonderlandCuriosamente este virus que no se puede transferir como el VIH, que es peor que el Cáncer, que es un simple estado mental que es aprendido, el cual nace de una ilusión falsa y una premisa inexplicable, sigue desgraciadamente latente entre nosotros.

Que en momentos en donde se supone que el primer presidente negro norte americano de una de las naciones “más poderosas” en la historia de la humanidad, es inconcebible que aún siga pasando esta barbarie.

Que aún por el simple hecho de ser una mujer hispana y ciudadana norte americana, la detengan en el estado de Nueva York simplemente por su apariencia, no por haber cometido alguna infracción.

Que en el aeropuerto simplemente por tener una barba, te miren como si tuvieras una bomba en tu abrigo. Que estés caminado por un lugar de alta alcurnia y que por tu vestimenta no te dejen pasar a cada de una amistad tuya.
Estamos viviendo momentos históricos en el área de la ciencia y en otras áreas que nos enriquecen el ego, pero nos empobrecen nuestra humanidad.

La situación migratoria de millones de personas de todas partes del mundo es algo que no se analiza a profundidad, que no desaparecerá, pasa en Europa, Asia, América Latina y por supuesto Estados Unidos no es la excepción.

Que tal si en vez de estar tomando lados de estar a favor de que acusaran al policía o celebrar que nos lo acusaron, comenzamos a cuestionarnos si vale la pena estar en este estado de polaridad.

Que tal si en vez de estar viendo las noticias y posteando en las redes sociales fotos a favor o en contra de las protestas, comenzamos a repensar hacia donde vamos.

Que tal si comenzamos a ver que el racismo, el clasismo y el estatus migratorio no nos quita un derecho universal que todo aquel que respira adquiere por derecho propio, que es la divinidad de la humanidad.

Que tal si en vez de estar gastando tanta saliva en señalar lo que nos diferencia, comenzamos a ver lo que nos une.

Que tal si hoy tomamos una decisión diferente y empezamos a ser inclusivos y dejamos de tolerar.

Que tal si hoy recordamos que todos tenemos un liquido rojo que nos dala vida y que no importa el color de la piel, el lugar en donde nacimos, todos somos humanos.